Quisiera que este cúmulo de sentimientos que tengo por ti, desaparecieran.
Desaparecieran como aquellas gotas de lluvia, cuando caen sobre el asfalto.
Quisiera que te esfumaras de mi vida.
Para jamás volverte a verte y ni a sentirte.
Que te consumiera el tiempo, y que las líneas de expresión fueran tu única compañía.
Desearía no haberte conocido jamás.
Suprimir este sentimiento tan profundo que vive en mí, desde hace un año.
Desearía que no estuvieras tan presente en mí y en mi mente, en cada momento del día.
Deseo no volver a verte jamás, para no tener que extrañarte.
Desearía olvidar todo aquello que me hiciste.
Quisiera no haberte conocido nunca, para jamás haberme enamorado de ti, de esos ojos picaros que iluminaban cada uno de mis días y alumbraban cada rincón de mi corazón.
Gracias por esfumarte de mi vida.
Gracias por olvidarte de todo aquello que jamás pudimos vivir.
Fuiste tan efímero en mi vida, como aquella gota que se evapora en el desierto.
*Fotografía de mi autoría tomada el 15 de agosto de 2017 en el Parque Japonés del Corazón ubicado en La Serena – Chile.