Para poder ser aceptado por la sociedad,
debemos dejar de ser nosotros mismos
para poder encajar en ella.
La sociedad está sucia y corrompida,
de la apariencia lamentablemente se vive,
se come,
se transpira.
La sociedad solo muestra lo bonito,
lo bello
y lo perfecto.
Nada más vacío que poder verse en el espejo,
y encontrarte con una cara que no reconoces,
que piensas que alguna vez fuiste esa persona.
Lástima que hayas perdido tu esencia
y que ella se haya perdido en tantas cirugías,
tanto dinero,
tantas joyas,
tantas cosas que al final uno no se llevará a la tumba y simplemente otros heredarán,
lo venderán y por consiguiente se acabará.