Cuando la parte consciente de nuestra mente,
se apodera de nuestros cuerpos
nos hace los portagonistas.
Los protagonistas de nuestros sueños y
deseos más profundos,
que invaden lentamente
nuestra mente.
Estas son cosas que no podemos dejar perder,
porque cuando se vive en el idilio del amor,
nuestro ser se fusiona y se transforma,
dando lugar al amor.
Cuando se entrega parte de nuestro ser,
dejamos huellas indelebres en el corazón
y en la mente de nuestro ser amado.
Tan profundas que ni el tiempo podrá borrar,
él se convertirá en nuestro mejor amigo
y en nuestra mente se almacenarán
los recuerdos del idilio,
que jamás podrás borrar.