Observa con delicadeza los claros tonos de la naturaleza,
aquella naturaleza perdida en cada ciudad, cuando dejamos talar un árbol.
Madre Tierra ¿Qué te hemos hecho para tratarte así?
arrancarte a tus hijos del suelo o incendiarlos sin razón.
¿En qué monstruos nos hemos convertido? O tal vez alguien nos hechizó,
o nos cansamos de verte desnuda recorriendo el mundo al lado de nosotros.
Prefiriendo mil veces la tecnología antes que a tí,
divina naturaleza te vas para no volver.
No volver a verte, no volver a contemplar los picos llenos de nieve,
que se observan en las cimas del mundo.
Ojala y podamos seguir contemplándote por más tiempo,
para así ser tu amante fiel por el resto de la vida.